En 1991 en el marco de un proyecto europeo, Michel vino a España para dar una formación de formadores intercultural y encontró en 1991 a Cristina. Participaron como director y formador a la creación del Centro de Acción Intercultural de Madrid, en 2000 deciden vivir en Andalucía.
En 78 en una barriada deprimida de Bruselas, Michel es profesor en una escuela con alumnos de todas nacionalidad, Cristina, en 71 trabaja como profesora de alfabetización con niños y adultos en barrios marginados de Bogotá y en 1986 inmigro en España.